Granada 2008

Pasos sin rumbo que dan vueltas a las cuadras. Mucho mucho licor en el ambiente, alegría falsa detrás de penas sin solución. Mucho ruido pitos silvidos voces que reclaman un futuro brindis por un cambio en sus vidas que nunca llega.
Las noches de granada, esas mismas que toman fama por la cantidad de fiestas, rumbas y todo lo demás son tristes muy tristes el domingo en la noche, pareciera que con cada fín de semana se escapa la vitalidad de un sector, avanza el cambio y nada contiene lo que una ciudad amorfa desea reflejar.
Mientras escribo estas lineas pienso la razón por la cual decidí escribirlas, no hay una, soy un espectador de una realidad que me tiene acá en este momento de progreso y decadencia.